Todo comenzó un día en el que, mirando un viejo control de PlayStation, me invadió un pensamiento: ¿y si lo desarmo y lo convierto en algo más, un adorno? Ese control había sido parte de tantas horas de diversión, que pensé que sería bonito conservarlo de una manera diferente. Le conté la idea a Steph, mi pareja, y sin dudarlo, decidimos lanzarnos en esta pequeña aventura. Fuimos a comprar las herramientas y partes necesarias, y pasamos varios días trabajando en el primer prototipo. Lo que empezó como una curiosidad creativa, se convirtió en algo más grande cuando colgamos el resultado en la pared. Al poco tiempo, amigos, familiares y conocidos comenzaron a ver el cuadro en nuestra casa, y todos coincidían en lo mismo: les encantaba. No se trataba solo de un control desarmado; había algo más, algo que evocaba recuerdos de tardes enteras jugando y momentos compartidos alrededor de esos dispositivos. Esa conexión emocional con la tecnología despertó en mí una idea: si a nosotros nos traía tantos buenos recuerdos, seguramente habría muchas personas que también querrían conservar esas piezas de su historia de una forma única. Así nació Beframe, un proyecto impulsado por la nostalgia y la pasión por la tecnología. Convertimos dispositivos que han sido parte de nuestras vidas en arte enmarcado, para que puedan ser apreciados no solo como objetos funcionales, sino como símbolos de momentos que marcaron una época. Lo que alguna vez fue un simple gadget, ahora tiene una nueva vida, colgado en la pared y contando una historia diferente.
Transformamos tus dispositivos electrónicos en auténticas obras de arte. Desde iPhones y consolas de videojuegos hasta Legos y celulares Android, cada pieza es desarmada y enmarcada con precisión y cuidado. Nuestro objetivo es resaltar la belleza interna de tus dispositivos favoritos, convirtiéndolos en piezas únicas que puedes exhibir con orgullo en tu hogar u oficina.